A veces es necesario que algo se quiebre para que algo nuevo pueda surgir. Eso es lo que pasó por el ninguneo que Dinamic nos estaba haciendo. Todo se explica en mi autobiografía que está a punto de editarse.
Eduardo y yo que llevábamos semanas con el desarrollo de un juego que no llegaba a terminarse, como consecuencia de un camino bastante complicado y lleno de barreras que no podíamos sortear: los gráficos y diseño no llegaban. Y pensamos darle un giro. Reutilizamos lo que habíamos hecho hasta entonces para otro juego. “Técnicamente nos encontramos con una carencia gráfica que no podíamos sortearla y entonces vimos que lo que teníamos era un juego casi terminado.”
Ya había diseñado unos bonitos gráficos en mode 0, para las pruebas del juego con un montón de animaciones de personajes y un buen trozo de mapeado del juego, y Eduardo los utilizaba para ir creando las rutinas de animación, choques, etcétera. Además se me había ocurrido una rutina de scroll muy rápida. Rutina que fue la puerta de entrada en Opera debido a las risas del jefe de programación José Antonio Morales, cuando le dije que tenía un desplazamiento de pantalla que no gastaba tiempo de ejecución.
Y así sin quererlo nació el Ulises:

En uno de sus múltiples viajes por el Mediterráneo, una gran tormenta hizo naufragar el barco en el que viajaba Ulises, rey de Itaca. Toda la tripulación perdió la vida en el naufragio pero Ulises resultó milagrosamente ileso pues pudo lanzarse al mar antes de que el hundimiento del barco le arrastrara a las profundidades. Tras varios días de penosa travesía a nado un extenuado Ulises pudo alcanzar sano y salvo una isla para él desconocida.
Tras solicitar de los habitantes de la isla ayuda para regresar a Itaca, los isleños ponen como condición previa que Ulises complete una peligrosa misión: rescatar a doce doncellas de la isla que han sido recientemente raptadas por la hechicera Circe con el propósito de sacrificarlas a los dioses. Ulises acepta resignado la misión pues sabe que de otro modo nadie le ayudará a regresar a su país.
Sin embargo la tarea no va a ser fácil, solamente un héroe como Ulises podrá encarada con posibilidades de éxito. Circe, que tiene aterrorizada a toda la isla, es una poderosa hechicera que se ha rodeado de un verdadero ejército de criaturas de pesadilla ante las cuales el héroe sólo dispone de la ayuda de su maza, que deberá utilizar una y otra vez en su tortuoso camino hacia el éxito.
Después de la llamada a Opera y las risas de José Antonio, quedamos en vernos pues según me comento: “eso había que verlo”



