Ya Soy desarrollador
¡Ay por Dios!, pero qué ganas tenía de enseñar mi trabajo. Y es que el mundo de la programación iba como iba. Uno trabajaba un tiempo por adelantado y cuando por fin podía enseñarlo tenía que ponerse a trabajar en rectificación tras rectificación. En fin… POR FIN podía presentar mis demos que había diseñado expresamente …