Puede decirse que, generalmente una afición comienza casi sin darnos cuenta. Gradualmente va afirmándose en la mente de cada uno.
Mi afición se originó siendo yo muy joven, como el embrujo de un canto de sirena, se me metió por las venas y se apoderó de mi ser. Escuchar por la radio, todos los domingos por la tarde, los partidos de fútbol de manera sincronizada y con el boleto de apuestas en la mano; era una gozada.
Eran las tardes de Carrusel Deportivo donde la publicidad te llegaba a paladas. Solo un genio como Joaquín Prat sabía venderla con esa voz amable y entrañable que nos hacía disfrutar en esas plomizas tardes de quiniela, marcador simultáneo Dardo y ¡los árbitros! Quién estuvo bien, quién estuvo mal, califica… Carrusel.
De pronto, el carrusel deportivo voceaba: “pi pi pi, goooolll ”. Espléndido Garvey, espléndido García, conectamos con Alicante para vivir el partido de la jornada, ¡adelante, desde el Rico Pérez, José María García! Así era el estrés en mi juventud. Yo estaba silencioso,pensando. “Que no sea gol del Madrid, que no sea gol del Madrid, que sea del Hércules”. Pero el gol que deshacía el empate que hasta el momento existía, era del Madrid. Mi corazón se paró por unos segundos antes de volver a latir a una velocidad increíble. Era el minuto 87 y ya… sería un 2 seguro, lo que me fastidiaba el “1X” que yo había pronosticado. Una tarde más me quedaba a las puertas de acertar algún premio. Pero no me rendía.
El lunes era día de leer el periódico Marca: crónicas, resultados de los partidos, valoraciones de los jugadores y los escrutinios de premios de la jornada; todo bien apuntado para mis estadísticas. El miércoles otra ojeada al Marca me informaba de los horarios, clasificaciones y un pronóstico de los partidos de la próxima jornada.
Un buen día, algún tiempo más tarde, supe de una revista deportiva semanal llamada Pleno, que englobaba estadísticas anuales, claves de la jornada, pronósticos, la jornada vista por Miango y muchas cosas más. Pero lo que más me concienció del camino que debía llevar, fue una página que los miércoles salía en el periódico ABC titulada “El Mundo Mágico de las Quinielas”, escrita por Camilo Murillo, pero de todo esto hablaré en otro post.
Nunca sabes lo que empieza por un hobby y termina por… ¿Y tú qué afición tienes?
«No te dejes llevar por un simple canto de sirena, aunque parezca algo mágico, recuerda que no toda la magia es buena«



